Precaución
La piel del pollo tiene un contenido muy alto de grasa.
No es tóxico, pero su alto contenido de grasa puede causar pancreatitis. También suele condimentarse al cocinarlo para consumo humano. La pechuga de pollo sin piel es una opción mucho mejor.
Precaución
La piel de pollo es demasiado grasosa para los gatos.
Tiene un alto contenido en grasas, lo que puede provocar pancreatitis y trastornos digestivos. Retire la piel del pollo antes de dárselo a los gatos.
Si tu perro ha comido este alimento y muestra signos de malestar, contacta inmediatamente con tu veterinario.