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🚨 Emergencia — Tóxico
El café y la cafeína son tóxicos para los perros. El café es tóxico para los gatos.
El café es una bebida elaborada a partir de granos de café tostados y molidos. El café, de color oscuro, amargo y ligeramente ácido, tiene un efecto estimulante en los seres humanos, principalmente debido a su contenido de cafeína, pero el café descafeinado también está disponible comercialmente. Leer más en Wikipedia →
La cafeína estimula el sistema nervioso. Puede causar inquietud, respiración acelerada, palpitaciones cardíacas, temblores musculares y convulsiones. Incluye el café molido y los granos.
Los síntomas pueden aparecer entre 30 minutos y 12 horas después de la ingestión, según la sustancia y la cantidad. Aunque tu perro parezca estar bien, llama a tu veterinario: los resultados son mucho mejores con un tratamiento temprano.
La cafeína es tóxica para los gatos y causa taquicardia, inquietud, temblores y convulsiones. Los gatos son más sensibles debido a su menor tamaño corporal. Acude al veterinario.
Los gatos son aún más sensibles que los perros a muchas sustancias domésticas porque tienen una capacidad reducida para metabolizar ciertos compuestos (glucuronidación limitada). Cualquier sospecha de ingestión debe tratarse como una emergencia: llama a tu veterinario de inmediato, incluso si tu gato parece estar bien.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deja de darle de comer y llama a tu veterinario si observas alguno de estos signos:
Si los síntomas de tu mascota son graves, contacta de inmediato con un veterinario de urgencias. En Estados Unidos, el Centro de Control de Intoxicaciones Animales de la ASPCA está disponible las 24 horas en el +1 (888) 426-4435.
Cualquier cantidad de café debe tratarse como una posible emergencia. La dosis tóxica varía según el peso corporal, la edad y la sensibilidad individual. Llama a tu veterinario de inmediato indicando el peso del perro y la cantidad estimada ingerida.
Los signos tempranos más comunes son vómitos, diarrea, salivación, inquietud y debilidad. Los casos graves avanzan hacia temblores, convulsiones, ritmo cardíaco irregular y colapso, por lo general en cuestión de pocas horas.
Sí. Algunas toxinas causan síntomas retrasados (de horas a un día entero después), y cuando aparecen los signos el caso ya suele ser grave. El tratamiento temprano mejora enormemente el pronóstico.
Los gatos suelen ser más sensibles a las toxinas que los perros. Cualquier sospecha de ingestión debe tratarse como una emergencia.
Entre 24 horas y varios días, según la sustancia y la rapidez con que se inició el tratamiento. Las mascotas hospitalizadas suelen recibir fluidos intravenosos y cuidados de apoyo durante todo ese período.
Guarda todas las sustancias tóxicas conocidas en armarios cerrados por encima de la altura de la encimera, informa a todos los miembros del hogar, y guarda el número de Control de Intoxicaciones de la ASPCA (+1 888 426 4435) en tu teléfono.