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🚨 Emergencia — Tóxico
El fertilizante es tóxico para los perros. El fertilizante es tóxico para los gatos.
Un fertilizante o abono es cualquier material de origen natural o sintético que se aplica al suelo o a los tejidos vegetales para suministrar nutrientes a las plantas. Los fertilizantes pueden ser distintos de los materiales de encalado u otras enmiendas del suelo que no son nutrientes. Leer más en Wikipedia →
Contiene nitrógeno, fósforo y potasio en concentraciones tóxicas para los perros. Los fertilizantes con harina de hueso y harina de sangre resultan especialmente atractivos para los perros. Provoca vómitos y convulsiones.
Los síntomas pueden aparecer entre 30 minutos y 12 horas después de la ingestión, según la sustancia y la cantidad. Aunque tu perro parezca estar bien, llama a tu veterinario: los resultados son mucho mejores con un tratamiento temprano.
Contiene sustancias químicas que causan malestar gastrointestinal, daño en los órganos y pueden ser mortales. Los gatos pueden exponerse al caminar sobre zonas tratadas y luego lamerse las patas.
Los gatos son aún más sensibles que los perros a muchas sustancias domésticas porque tienen una capacidad reducida para metabolizar ciertos compuestos (glucuronidación limitada). Cualquier sospecha de ingestión debe tratarse como una emergencia: llama a tu veterinario de inmediato, incluso si tu gato parece estar bien.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deja de darle de comer y llama a tu veterinario si observas alguno de estos signos:
Si los síntomas de tu mascota son graves, contacta de inmediato con un veterinario de urgencias. En Estados Unidos, el Centro de Control de Intoxicaciones Animales de la ASPCA está disponible las 24 horas en el +1 (888) 426-4435.
Cualquier cantidad de fertilizante debe tratarse como una posible emergencia. La dosis tóxica varía según el peso corporal, la edad y la sensibilidad individual. Llama a tu veterinario de inmediato indicando el peso del perro y la cantidad estimada ingerida.
Los signos tempranos más comunes son vómitos, diarrea, salivación, inquietud y debilidad. Los casos graves avanzan hacia temblores, convulsiones, ritmo cardíaco irregular y colapso, por lo general en cuestión de pocas horas.
Sí. Algunas toxinas causan síntomas retrasados (de horas a un día entero después), y cuando aparecen los signos el caso ya suele ser grave. El tratamiento temprano mejora enormemente el pronóstico.
Los gatos suelen ser más sensibles a las toxinas que los perros. Cualquier sospecha de ingestión debe tratarse como una emergencia.
Entre 24 horas y varios días, según la sustancia y la rapidez con que se inició el tratamiento. Las mascotas hospitalizadas suelen recibir fluidos intravenosos y cuidados de apoyo durante todo ese período.
Guarda todas las sustancias tóxicas conocidas en armarios cerrados por encima de la altura de la encimera, informa a todos los miembros del hogar, y guarda el número de Control de Intoxicaciones de la ASPCA (+1 888 426 4435) en tu teléfono.