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Respuesta rápida: Seguro con moderación
El queso de cabra es seguro en pequeñas cantidades. El queso de cabra debe darse con moderación a los gatos.
El queso de cabra, queso de cabra o chèvre es un queso elaborado con leche de cabra. Las cabras estuvieron entre los primeros animales domesticados para producir alimentos. Leer más en Wikipedia →
Tiene menos lactosa que el queso de leche de vaca, por lo que es más fácil de digerir. Aun así, es alto en grasa, así que ofrécelo con moderación. Una buena opción para perros sensibles a la lactosa.
La regla general es la del 10%: las golosinas y los extras no deberían superar el 10% de las calorías diarias totales de tu perro. El resto debe provenir de una dieta comercial equilibrada o formulada por un veterinario. Introduce queso de cabra de forma gradual, vigilando cualquier señal de malestar digestivo durante las primeras 24 a 48 horas.
Queso, cheddar — 264 kcal, 18.52 g protein, 21.08 g fat, 0.14 g carb, 0.0 g fiber, 0.14 g sugar. Fuente: USDA FoodData Central
Es un poco más fácil de digerir que el queso de leche de vaca, pero sigue conteniendo lactosa. Da solo pequeñas cantidades. Vigila si hay diarrea o malestar digestivo.
Como los gatos procesan muchos compuestos de forma diferente a los perros, el umbral de seguridad de queso de cabra puede ser mucho más bajo. Incluso una 'pequeña probada' que un perro toleraría bien puede afectar a un gato. Si tienes alguna duda, simplemente no se lo ofrezcas.
Si vas a congelar porciones de queso de cabra como golosina para el calor, congélalas en tamaños individuales para no tener que descongelar más de lo que tu mascota comerá de una sola vez.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deja de darle de comer y llama a tu veterinario si observas alguno de estos signos:
Si los síntomas de tu mascota son graves, contacta de inmediato con un veterinario de urgencias. En Estados Unidos, el Centro de Control de Intoxicaciones Animales de la ASPCA está disponible las 24 horas en el +1 (888) 426-4435.
Sí, con moderación. Queso de cabra es una golosina ocasional segura para la mayoría de los perros sanos cuando se prepara correctamente. Respeta la regla del 10% para golosinas y evita añadir azúcar, sal o especias.
De una cucharadita a una cucharada para perros pequeños, de una a dos cucharadas para perros medianos, y hasta un puñado pequeño para perros grandes. Las golosinas y los extras no deberían superar el 10% de las calorías diarias.
Los cachorros mayores de 8 semanas suelen poder probar un trocito pequeño de queso de cabra. Su sistema digestivo es sensible, así que introdúcelo poco a poco y vigila si aparecen vómitos o heces blandas.
En pequeñas cantidades, sí; consulta la sección sobre gatos más arriba. Los gatos son carnívoros estrictos y no necesitan fruta ni verdura desde el punto de vista nutricional.
Sí, queso de cabra cocido y simple suele estar bien. Evita añadir mantequilla, aceite, sal, azúcar, ajo o cebolla, ya que todos pueden alterar o dañar a las mascotas.
Vigila si aparecen vómitos, diarrea o letargo durante las próximas 12–24 horas. Si aparecen síntomas o te preocupa la situación, llama a tu veterinario. La línea de la ASPCA (+1 888 426 4435) también puede orientarte.