Precaución
La salsa picante irrita el sistema digestivo del perro.
Contiene capsaicina y un alto contenido de sodio. Provoca dolor de estómago, babeo, vómitos y diarrea. A los perros no les gusta ni les beneficia la comida picante.
Precaución
La salsa picante irrita mucho a los gatos.
Contiene capsaicina y suele tener un alto contenido de sodio. Provoca dolor intenso en la boca, babeo y malestar gastrointestinal. Mantenga las salsas picantes fuera del alcance de los gatos.
Si tu perro ha comido este alimento y muestra signos de malestar, contacta inmediatamente con tu veterinario.