← Volver a la Guía de seguridad alimentaria para perros
Respuesta rápida: Con precaución
El ketchup contiene mucha azúcar y sal. El ketchup no es adecuado para los gatos.
El ketchup o salsa de tomate es un condimento de mesa de sabor agridulce. "Ketchup" ahora se refiere típicamente al ketchup de tomate, aunque las primeras recetas de diferentes variedades contenían champiñones, ostras, mejillones, claras de huevo, uvas o nueces, entre otros ingredientes. Leer más en Wikipedia →
No es tóxico en pequeñas cantidades, pero es alto en azúcar, sodio y a veces contiene polvo de cebolla. El tomate en sí está bien, pero el ketchup tiene demasiados aditivos.
El riesgo con ketchup suele depender de la cantidad: una pequeña cantidad accidental rara vez es una emergencia, pero darlo con regularidad o en porciones grandes puede causar problemas. Introdúcelo siempre en cantidades mínimas al principio, vigila si aparece malestar digestivo, y evítalo por completo si tu perro tiene alguna afección previa (pancreatitis, diabetes, alergias o problemas renales).
Alto en azúcar y sal, y contiene concentrado de tomate. También puede contener polvo de cebolla. No aporta ningún valor nutricional a los gatos.
Como los gatos procesan muchos compuestos de forma diferente a los perros, el umbral de seguridad de ketchup puede ser mucho más bajo. Incluso una 'pequeña probada' que un perro toleraría bien puede afectar a un gato. Si tienes alguna duda, simplemente no se lo ofrezcas.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deja de darle de comer y llama a tu veterinario si observas alguno de estos signos:
Si los síntomas de tu mascota son graves, contacta de inmediato con un veterinario de urgencias. En Estados Unidos, el Centro de Control de Intoxicaciones Animales de la ASPCA está disponible las 24 horas en el +1 (888) 426-4435.
Con precaución. Algunos perros pueden tolerar Ketchup en pequeñas cantidades, pero no es una golosina recomendada. Consulta con tu veterinario antes de incorporarlo de forma regular a la dieta de tu perro.
Algún componente o método de preparación hace que ketchup tenga más probabilidades de causar malestar digestivo, una reacción alérgica o problemas a largo plazo que un alimento totalmente seguro. Lee la sección 'Perros' más arriba para conocer la preocupación específica.
Una pequeña probada una sola vez rara vez es un problema. Los problemas surgen con porciones repetidas o grandes. Como regla general, no conviertas ketchup en una golosina habitual sin la aprobación de tu veterinario.
En el caso de alimentos límite, los gatos suelen tener un margen de seguridad más estrecho que los perros. Si tienes dudas, simplemente no se lo ofrezcas a tu gato.
Vigila si aparecen vómitos, diarrea, letargo o un comportamiento inusual durante las próximas 24 horas. Si algo no parece normal, llama a tu veterinario.
Sí; la mayoría de los alimentos límite tienen un equivalente claramente seguro (por ejemplo, pollo cocido simple en lugar de sobras de mesa condimentadas). Pídele a tu veterinario ideas de golosinas adaptadas a la dieta de tu mascota.