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Respuesta rápida: tenga cuidado
Las albóndigas sazonadas suelen contener ingredientes nocivos. Las albóndigas sazonadas no son seguras para los gatos.
Suelen contener ajo, cebolla, sal y especias que resultan problemáticas para los perros. Las albóndigas caseras sin condimentar y con carne natural son más seguras.
El riesgo con albóndigas (sazonadas) suele depender de la dosis: una pequeña cantidad accidental rara vez constituye una emergencia, pero la alimentación regular o en grandes porciones puede causar problemas. Introduzca siempre primero en pequeñas cantidades, esté atento a los trastornos digestivos y omítalo por completo si su perro tiene alguna afección preexistente (pancreatitis, diabetes, alergias o problemas renales).
Albóndigas, sin carne — 197.0 kcal, 21.0 g protein, 9.0 g fat, 8.0 g carb, 4.6 g fiber, 1.25 g sugar. Fuente: Central de datos alimentarios del USDA
Suelen contener cebolla, ajo y otros condimentos tóxicos para los gatos. También alto en grasas y sal. La carne cocida simple es mucho más segura.
Debido a que los gatos procesan muchos compuestos de manera diferente a los perros, el umbral de seguridad para albóndigas (sazonadas) puede ser mucho más bajo. Incluso un "pequeño gusto" que un perro toleraría puede molestar a un gato. Si tienes alguna duda, simplemente no la ofrezcas.
Si está congelando porciones de albóndigas (sazonadas) como un regalo para el clima cálido, congélelas en porciones individuales para no descongelar más de lo que su mascota comerá en una sola sesión.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deje de alimentar y llame a su veterinario si ve alguno de:
Si los síntomas de su mascota son graves, comuníquese con un veterinario de emergencia de inmediato. En los Estados Unidos, se puede acceder al Centro de control de intoxicaciones animales de la ASPCA las 24 horas del día, los 7 días de la semana llamando al +1 (888) 426-4435.
Cautelosamente. Algunos perros pueden tolerar Albóndigas (Sazonadas) en pequeñas cantidades, pero no es una golosina recomendada. Hable con su veterinario antes de convertirlo en parte habitual de la dieta de su perro.
Algún componente o método de preparación hace que albóndigas (sazonadas) tenga más probabilidades de causar malestar digestivo, reacciones alérgicas o problemas a largo plazo que un alimento totalmente seguro. Lea la sección "Perros" anterior para conocer el problema específico.
Una pequeña probada una vez rara vez es un problema. Los problemas se desarrollan en porciones repetidas o grandes. Como regla general, no hagas de albóndigas (sazonadas) un premio recurrente sin la aprobación de tu veterinario.
Los gatos suelen tener un margen de seguridad más estrecho que los perros para los alimentos límite. En caso de duda, simplemente no se lo ofrezcas a tu gato.
Esté atento a vómitos, diarrea, letargo o comportamiento inusual durante las próximas 24 horas. Si algo parece extraño, llame a su veterinario.
Sí, la mayoría de los alimentos de precaución tienen un equivalente claramente seguro (por ejemplo, pollo cocido en lugar de sobras de la mesa sazonadas). Pídale a su veterinario ideas de golosinas adaptadas a la dieta de su mascota.