Precaución
El aceite de oliva es seguro en cantidades muy pequeñas.
Una pequeña llovizna puede beneficiar la salud del pelaje gracias a sus grasas saludables. Demasiada llovizna causa diarrea y puede provocar pancreatitis. Una cucharadita para perros grandes es suficiente.
Precaución
El aceite de oliva debe utilizarse con mucha moderación para los gatos.
No es tóxico y puede ayudar con las bolas de pelo en cantidades muy pequeñas (1/4 de cucharadita). Un exceso provoca diarrea y aporta calorías innecesarias.
Si tu perro ha comido este alimento y muestra signos de malestar, contacta inmediatamente con tu veterinario.