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Respuesta rápida: Con precaución
El salami tiene demasiada grasa y sal para los perros. El salami no es apto para los gatos.
El salami es un salume que consiste en carne fermentada y secada al aire, típicamente cerdo. Históricamente, el salami era popular entre los campesinos del sur, este y centro de Europa porque podía almacenarse a temperatura ambiente durante un período de tiempo una vez cortado, complementando un suministro potencialmente escaso o inconsistente de carne fresca. Leer más en Wikipedia →
Contiene ajo, pimienta y un exceso de sodio. Su alto contenido de grasa puede desencadenar pancreatitis. Los embutidos procesados no son un premio adecuado para perros.
El riesgo con salami suele depender de la cantidad: una pequeña cantidad accidental rara vez es una emergencia, pero darlo con regularidad o en porciones grandes puede causar problemas. Introdúcelo siempre en cantidades mínimas al principio, vigila si aparece malestar digestivo, y evítalo por completo si tu perro tiene alguna afección previa (pancreatitis, diabetes, alergias o problemas renales).
Salami, cocido, ternera — 261.0 kcal, 12.6 g protein, 22.2 g fat, 1.9 g carb, 0.0 g fiber, 1.5 g sugar. Fuente: USDA FoodData Central
Muy alto en grasa y sal, y a menudo contiene ajo. Puede contribuir a la pancreatitis y a la toxicidad por sal. Evita las carnes curadas.
Como los gatos procesan muchos compuestos de forma diferente a los perros, el umbral de seguridad de salami puede ser mucho más bajo. Incluso una 'pequeña probada' que un perro toleraría bien puede afectar a un gato. Si tienes alguna duda, simplemente no se lo ofrezcas.
Si vas a congelar porciones de salami como golosina para el calor, congélalas en tamaños individuales para no tener que descongelar más de lo que tu mascota comerá de una sola vez.
Incluso con alimentos seguros, las sensibilidades individuales son reales. Deja de darle de comer y llama a tu veterinario si observas alguno de estos signos:
Si los síntomas de tu mascota son graves, contacta de inmediato con un veterinario de urgencias. En Estados Unidos, el Centro de Control de Intoxicaciones Animales de la ASPCA está disponible las 24 horas en el +1 (888) 426-4435.
Con precaución. Algunos perros pueden tolerar Salami en pequeñas cantidades, pero no es una golosina recomendada. Consulta con tu veterinario antes de incorporarlo de forma regular a la dieta de tu perro.
Algún componente o método de preparación hace que salami tenga más probabilidades de causar malestar digestivo, una reacción alérgica o problemas a largo plazo que un alimento totalmente seguro. Lee la sección 'Perros' más arriba para conocer la preocupación específica.
Una pequeña probada una sola vez rara vez es un problema. Los problemas surgen con porciones repetidas o grandes. Como regla general, no conviertas salami en una golosina habitual sin la aprobación de tu veterinario.
En el caso de alimentos límite, los gatos suelen tener un margen de seguridad más estrecho que los perros. Si tienes dudas, simplemente no se lo ofrezcas a tu gato.
Vigila si aparecen vómitos, diarrea, letargo o un comportamiento inusual durante las próximas 24 horas. Si algo no parece normal, llama a tu veterinario.
Sí; la mayoría de los alimentos límite tienen un equivalente claramente seguro (por ejemplo, pollo cocido simple en lugar de sobras de mesa condimentadas). Pídele a tu veterinario ideas de golosinas adaptadas a la dieta de tu mascota.