Precaución
Las albóndigas sazonadas a menudo contienen ingredientes nocivos.
Suelen contener ajo, cebolla, sal y especias que son perjudiciales para los perros. Las albóndigas caseras sin condimentar con carne simple son más seguras.
Precaución
Las albóndigas sazonadas no son seguras para los gatos.
Suelen contener cebolla, ajo y otros condimentos tóxicos para los gatos. Además, tienen un alto contenido en grasas y sal. La carne cocida sin condimentos es mucho más segura.
Si tu perro ha comido este alimento y muestra signos de malestar, contacta inmediatamente con tu veterinario.